sábado, 6 de junio de 2009

Jason Lytle: El retorno del cowboy espacial


Mi primer encuentro con Grandaddy fue en 1997 cuando adquirí “Under the Western Freeway”, tras haber sido seducido por una entusiasta reseña en la prensa especializada. Esta actitud quijotesca a la hora de comprar discos ha provocado que haya reducido considerablemente el espacio libre en mi mobiliario, pero en algunos casos, esa suerte de cita a ciegas ha funcionado. Los californianos, con esas melodías psicodélicas de juguete y esas guitarras herederas del indie americano de los 90 llamaron mi atención; pero fue ese excelso coqueteo con el shoegazer llamado “Laughing stock” el que definitivamente prendió la llama.


Laughing Stock - Grandaddy

Desde entonces, los siguientes trabajos han seguido ocupando el lado bueno de mi estantería. Sin ser esenciales, son reconfortantes, llenos de pequeños momentos repletos de magia:

The Sophtware Slump en el 2000 supuso un gran paso adelante en la riqueza e inspiración de su sonido. Los teclados llenan las canciones, que crecen en su instrumentación y duración, y nos llevan de viaje por la melancolía de Jason Lytle, cuya voz agridulce consigue encerrarte en sus burbujas de flotante ensoñación.


Jeds Other Poem (Beautiful Ground) - Grandaddy

“Sumday “(2003) es mucho más sobrio y ajustado al formato de canción, pero posee un gran tino melódico y un tono más optimista.


El Caminos in the West - Grandaddy

Finalmente, en el 2006 llegaría su canto del cisne “Just Like the Fambly Cat”: un perfecto epítome de todas las virtudes desplegadas en trabajos anteriores.


Summer ... Its Gone - Grandaddy

Tres años después, volvemos a saber de Jason Lytle, que retorna con un disco compuesto y tocado por él en su totalidad: “Your Truly, The Commuter”. Para bien o para mal, hay pocos cambios en el mapa: más reposado que su predecesor , con escasez de medios tiempos y predominio del uso del piano y las acústicas; sin embargo, la voz continúa sosteniendo sus inspiradas melodías mientras los teclados saturan y elevan la canción, como en los mejores momentos de Grandaddy. Su folk sideral nos acompaña de nuevo.

Si en su último trabajo decía que el verano se había ido y no sabía qué hacer, en la excelsa “Brand new sun” evoca la búsqueda de un nuevo sol como viraje de timón en pos de una vida mejor. Tiempos difíciles a los que se ha debido enfrentar Jason, que utiliza su mejor arma, la música, para llevarse lejos toda la pena acumulada. Esto se traslada al poso de melancolía que dejan sus canciones, registro en el que su talento brilla más.

Como curiosidad, decir que Lytle es también una de las voces invitadas en dos canciones del nuevo proyecto (Dark Night Of The Soul, junto con Danger Mouse) del otro cowboy espacial, Mark Linkous y sus Sparklehorse Su hermandad sonora con Grandaddy siempre ha sido latente desde los 90 y ahora, vuelven a escena a la vez.

“Puede que cojee pero vuelvo a casa”, confiesa Jason en su primer corte. Tus fans nos congratulamos y te abrimos las puertas de par en par.


Brand New Sun - Jason Lytle

miércoles, 8 de abril de 2009

Adorable: hay un fuego en mí.


Cuentan Adorable en su reciente recopilatorio (Footnotes), que la combinación calma vs furia de Gigantic de los Pixies fue una de sus fuentes de inspiración allá por los primeros 90, cuando luchaban por ser aceptados por alguna indie. Quizás no tuviesen el espíritu punk de los de Boston, pero sí que sabían canalizar su rabia hacia las descargas ruidosas de sus guitarras, que seguro hubiesen contado con la bendición de Jesus and Mary chain o My bloody Valentine. Además, los británicos rendían pleitesía a las melodías oscuras y elegantes de House of love y de los Echo and the bunnymen de Ocean rain. El resultado fue una carrera breve, pero repleta de canciones emocionantes y con una intensidad guitarrera de las que hace arder la sangre. Algunos, tiempo ha, vendimos nuestra alma al diablo por los torrentes guitarreros de Vendetta y Homeboy..





http://www.youtube.com/watch?v=qkM763Ox-Qw

Desde la montaña más alta del mundo: The appleseed cast


Descubrí a The appleseed cast con “Two conversations”, disco con el se decía abandonaban el emo de sus inicios y se adentraban en la atmósfera melancólica de Radiohead en OK Computer. Si el disco ya era un digno señuelo, la magia que conseguía el grupo en directo te acababa de atrapar por completo: guitarras expansivas que creían y se recogían al son de una gran sección rítmica, para alzar a unas melodías de inspiración shoegazer (for against o the pale saints).


A pesar de que se les sigue asociando con grupos como Sunny day real state, tanto su anterior “Low Level Owl”, como el posterior “Peregrine” seguían insistiendo en melodías melancólicas y cambios de ritmo a través de las guitarras, aunque con una cuota mayor de ruido. Dos de mis momentos favoritos de estos tres discos son las intensas “Steps and numbers” y “Fight song”.




Steps and Numbers - The Appleseed Cast


Fight Song - The Appleseed Cast

En el 2009 vuelven con Sagarmatha, un trabajo de canciones largas y con desarrollos instrumentales mayores, cada vez más cercanos al post-rock de inspiración shoegazer. Aunque esta etiqueta ha quedado condenada a ser sinónimo de aburrimiento, el disco es intenso y tiene muy buenos momentos, como esta “A brigh light”, donde el desarrollo final de las guitarras parece querer alcanzar el infinito; algo que viniendo del pop, creíamos que sólo ya nos lo podía dar Built to spill, grupo con el que parecen tener una suerte de hermandad espiritual,


A Bright Light - The Appleseed Cast

domingo, 15 de marzo de 2009

Ben Cooper- But some of us are looking at the stars


Con el avance del tiempo y mi consiguiente alejamiento de la juventud, cada vez encuentro más fútil distinguir entre lo que se debe considerar independiente o no en el intenso mundo de la música pop. Mis años de militancia integrista han dejado paso a una apertura de miras más sana que me permite disfrutar de las canciones por lo que ofrecen y no por cómo llego a ellas. A pesar de todo, sigo sintiendo una profunda devoción por todos esos artistas que, ajenos al ninguneo de la industria, se dedican a dar rienda suelta a su talento publicando trabajos aún a sabiendas de que su repercusión será escasa, sino nula: como Starflyer 59, the rosebuds, butterflies of love o el artista reseñado hoy: Ben Cooper.

En los últimos tres años el americano ha sacado dos estupendos tratados de dream-pop (o shoegazer hecho desde un ordernador casero) con su grupo Electric President, así como un bonito interludio más acústico como Radical Face. Melancolía ensoñadora que entra poco a poco bajo el latido de esos ritmos digitales típicos de la indietronica.


Some Crap About the Future - Electric President


Monsters - Electric President

Este año vuelve a la carga con un nuevo proyecto, Patients, en el que aúna material inédito que no había querido encajar en sus trabajos. Lo más curioso y romántico de este asunto es que, el bueno de Ben no lo ha publicado para venderlo, sino que ha hecho copias caseras y se las cambia a los compradores por lo que ellos quieran ofrecerle.


A pesar del mimetismo de su propuesta, entre las canciones de Patients encontramos algunas joyas que podrían haber aparecido en sus discos anteriores, lo cual ya es motivo para sentirse satisfechos.


If You Come Back to Haunt Me - Patients