domingo, 12 de julio de 2009

Amores modernos: The lovely feathers


Si miramos con frecuencia a Suecia para paladear sus deliciosas réplicas del indie británico, lo que no podemos hacer es negar es la extensa a la par que excelsa producción proveniente de Canadá. Aunque las influencias de su país vecino son más que evidentes, siempre me ha parecido que las bandas de dicho país americano gozan de una mayor personalidad que las escandinavas.

Discusiones fútiles aparte, me congratula anunciar la llegada de la secuela de “Hind hind legs”, esperanzador debut de The Lovely feathers en el 2006, surgido de algún lugar entre la vorágine causada por arcade fire, broken social scene o Wolf parade. Locura controlada, melancolía y cambios de ritmo de agilidad instrumental. Muchas escuchas de pixies, violent femmes, pavement, los built to spill que recordaban a éstos o los primeros blur y unas cuantas canciones para clavar en la memoria como “I really like you”, “photocorners” o “frantic”.


Frantic - The Lovely Feathers


I Really Like You - The Lovely Feathers


Photocorners - The`Lovely Feathers



Sinceramente, estaba un poco harto de todos esos grupos nuevos que vuelcan todos sus encantos en sus óperas primas, mientras que sus continuaciones palidecen poco a poco. Los canadienses vuelven con “Fantasy of the lot”, en el que quizás pierdan algo el espíritu más aguerrido del anterior, pero conservan ese sonido colorista e inspiración melódica que les asegura un hueco en tu corazón.



Finders Fee - The Lovely Feathers

domingo, 5 de julio de 2009

The Razorcuts: palabras pequeñas


El deseo, cuando es frustrado, suele intensificarse en intensidad y necesidad. Musicalmente hablando, mi fruto prohibido de estos días se llama R is for...Razorcuts, recopilatorio del grupo inglés de la segunda mitad de los 80 así llamado, al que descubrí recientemente en la red. Actualmente se puede conseguir en Amazon por 60 dólares, lo cual me tiene especialmente frustrado. Quizás algún diletante aventurero acabe reeditándolo en unos meses. Si no, el único modo de disfrutar de esta pequeña joya pop es a través de ese enemigo común de las grandes corporaciones en el negocio musical llamado internet. Pues sí, parece que está acabando con la música…

Surgidos entre aquella hornada británica llamada C86 (por salir en una cinta recopilatoria de ese año con dicho nombre), comparten inspiración y sonido con coetáneos como los primal scream de velocity girl, field mice, the orchids, the pastels, vaselines o los mejores stone roses. Melodías agridulces y ensoñadoras con guitarras cristalinas. El embrión del indie seguía su desarrollo. Grupo recomendado para todos los que pensamos que el mejor pop británico se facturó en esa década.


8 Times Around The World - Razorcuts



Mary Day - Razorcuts


Jade - Razorcuts

Murallas de sonido para sobrevivir a tu maremagnum vital: Dinosaur JR


Los primeros acordes de Almost ready, canción con la que abrían su inesperado retorno (Beyond) en el 2007, disipaban cualquier duda sobre la idoneidad del regreso de Dinosaur J: era necesario. Crumble y Pick me up te remataban y te llevaban a una irrefutable conclusión :Mascis es un mago de la guitarra y cuando la inspiración le llega, es capaz de regurgitar auténticas gemas de noise-pop.

Esa misma sensación de regocijo y satisfacción me la vuelve a producir la canción con la que se inicia el reciente Plans (2009): Pieces, donde la melodía y las guitarras dan en la diana.

Aunque todavía debo digerir el álbum al completo, he de decir que no debería defraudar a los fans que hemos llegado hasta aquí. Sigue siendo tan irregular como todos los que ha hecho, pero esos gemidos con forma de melodía pop que brotan de magma de ruido y punteos de virtuosismo heavy, siguen clavándose en el corazón. Aunque soy de los Lakers, en música siempre llevaré a Boston tatuado en el alma.


sábado, 6 de junio de 2009

Jason Lytle: El retorno del cowboy espacial


Mi primer encuentro con Grandaddy fue en 1997 cuando adquirí “Under the Western Freeway”, tras haber sido seducido por una entusiasta reseña en la prensa especializada. Esta actitud quijotesca a la hora de comprar discos ha provocado que haya reducido considerablemente el espacio libre en mi mobiliario, pero en algunos casos, esa suerte de cita a ciegas ha funcionado. Los californianos, con esas melodías psicodélicas de juguete y esas guitarras herederas del indie americano de los 90 llamaron mi atención; pero fue ese excelso coqueteo con el shoegazer llamado “Laughing stock” el que definitivamente prendió la llama.


Laughing Stock - Grandaddy

Desde entonces, los siguientes trabajos han seguido ocupando el lado bueno de mi estantería. Sin ser esenciales, son reconfortantes, llenos de pequeños momentos repletos de magia:

The Sophtware Slump en el 2000 supuso un gran paso adelante en la riqueza e inspiración de su sonido. Los teclados llenan las canciones, que crecen en su instrumentación y duración, y nos llevan de viaje por la melancolía de Jason Lytle, cuya voz agridulce consigue encerrarte en sus burbujas de flotante ensoñación.


Jeds Other Poem (Beautiful Ground) - Grandaddy

“Sumday “(2003) es mucho más sobrio y ajustado al formato de canción, pero posee un gran tino melódico y un tono más optimista.


El Caminos in the West - Grandaddy

Finalmente, en el 2006 llegaría su canto del cisne “Just Like the Fambly Cat”: un perfecto epítome de todas las virtudes desplegadas en trabajos anteriores.


Summer ... Its Gone - Grandaddy

Tres años después, volvemos a saber de Jason Lytle, que retorna con un disco compuesto y tocado por él en su totalidad: “Your Truly, The Commuter”. Para bien o para mal, hay pocos cambios en el mapa: más reposado que su predecesor , con escasez de medios tiempos y predominio del uso del piano y las acústicas; sin embargo, la voz continúa sosteniendo sus inspiradas melodías mientras los teclados saturan y elevan la canción, como en los mejores momentos de Grandaddy. Su folk sideral nos acompaña de nuevo.

Si en su último trabajo decía que el verano se había ido y no sabía qué hacer, en la excelsa “Brand new sun” evoca la búsqueda de un nuevo sol como viraje de timón en pos de una vida mejor. Tiempos difíciles a los que se ha debido enfrentar Jason, que utiliza su mejor arma, la música, para llevarse lejos toda la pena acumulada. Esto se traslada al poso de melancolía que dejan sus canciones, registro en el que su talento brilla más.

Como curiosidad, decir que Lytle es también una de las voces invitadas en dos canciones del nuevo proyecto (Dark Night Of The Soul, junto con Danger Mouse) del otro cowboy espacial, Mark Linkous y sus Sparklehorse Su hermandad sonora con Grandaddy siempre ha sido latente desde los 90 y ahora, vuelven a escena a la vez.

“Puede que cojee pero vuelvo a casa”, confiesa Jason en su primer corte. Tus fans nos congratulamos y te abrimos las puertas de par en par.


Brand New Sun - Jason Lytle